Un reciente estudio liderado por la investigadora Luisana Lugo, en colaboración con la Universidad de Chile y el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), ha identificado la expresión genética de alérgenos en el parásito Anisakis pegreffii, presente en peces de interés comercial. El hallazgo, publicado en Scientific Reports, representa un importante avance en la comprensión de los riesgos que estos parásitos suponen para la salud humana, especialmente cuando el pescado se consume crudo o insuficientemente cocinado.
El estudio se centró en caracterizar los genes que codifican proteínas alergénicas en diferentes estadios del ciclo de vida del parásito. Esto permitió identificar cuáles de estas proteínas tienen mayor expresión en larvas, lo que es especialmente relevante, ya que estas son las que normalmente se encuentran en el pescado que llega al consumidor. Se detectaron 14 genes que codifican 11 alérgenos distintos, algunos de los cuales permanecen activos incluso después de aplicar procesos térmicos o de congelación.
Uno de los hallazgos más significativos es que la forma en que se prepara el pescado influye directamente en la expresión de estos alérgenos. Las prácticas culinarias como el sushi, el ceviche o los carpaccios pueden no eliminar completamente los riesgos, lo que representa un problema de salud pública en expansión, especialmente en países donde el consumo de pescado crudo ha aumentado considerablemente.
El conocimiento detallado de la expresión genética de los alérgenos de Anisakis permite avanzar en posibles medidas de mitigación, como el desarrollo de pruebas de detección más específicas o el diseño de tratamientos que reduzcan su impacto en personas alérgicas. Además, esta información puede ser clave para actualizar normativas de seguridad alimentaria y mejorar los controles sanitarios tanto en la pesca como en la industria de procesamiento.
Este estudio no solo pone en evidencia los riesgos sanitarios asociados al consumo de pescado crudo debido a la presencia de alérgenos en parásitos como Anisakis pegreffii, sino que también resalta la necesidad de adoptar medidas preventivas en toda la cadena de valor del sector pesquero. En este contexto, cobra especial relevancia el uso de inertizadores de parásitos a bordo de los barcos pesqueros, dispositivos diseñados para eliminar de forma segura los restos orgánicos contaminados antes de ser devueltos al mar. La tecnología TEDEPAD® ha desarrollado soluciones específicas que permiten cumplir con la normativa sanitaria y medioambiental, evitando la reinfección de los caladeros y contribuyendo a la sostenibilidad del ecosistema marino. Integrar este tipo de tecnologías en las prácticas pesqueras no solo protege la salud pública, sino que también refuerza el compromiso del sector con una pesca segura, responsable y respetuosa con el entorno.


