El anisakis es un parásito marino cada vez más presente en la conversación sobre salud alimentaria. Puede encontrarse en pescados y cefalópodos que consumimos con frecuencia y, en algunos casos, generar desde molestias digestivas hasta reacciones alérgicas graves.
Tal como destaca la doctora Lourdes Pérez González, del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, su forma larvaria es la que representa un riesgo para el ser humano, al alojarse en pescados como la merluza, el boquerón, la caballa o el calamar, entre otros. Estudios recientes advierten que algunas especies presentan una tasa de parasitación superior al 90 %.
¿Qué síntomas puede provocar?
El consumo de pescado con anisakis puede desencadenar:
- Problemas digestivos (dolor abdominal, vómitos, cuadros similares a una apendicitis).
- Reacciones alérgicas (urticaria, angioedema, incluso anafilaxia).
- Cuadros mixtos que combinan ambas reacciones.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico parte de una historia clínica y puede confirmarse con pruebas de alergia o, en casos más severos, mediante endoscopia. Los niveles de IgE (inmunoglobulina E) específicos al anisakis también pueden ser una pista tras una reacción.
¿Cómo prevenir su presencia en el pescado?
Existen medidas eficaces para minimizar el riesgo de infección:
En Tedepad, creemos que la prevención comienza mucho antes de que el pescado llegue a tu mesa. Por eso desarrollamos soluciones tecnológicas que actúan desde el origen, como nuestro sistema para tratar las vísceras a bordo y reducir la proliferación del anisakis en el mar.
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